Desde la base del ecosistema, se analizó cómo el calentamiento global afecta la fotosíntesis y la importancia de las plantas como reguladoras naturales, mientras que el impacto de la deforestación y el efecto invernadero se visibilizó a través de maquetas que alertaron sobre la pérdida de biodiversidad y la contaminación. El cuerpo humano también tuvo protagonismo: mediante maquetas funcionales de los sistemas respiratorio y circulatorio, se explicó cómo la mala calidad del aire y las temperaturas extremas agravan enfermedades cardiovasculares y crisis de asma.






