Bajo una atmósfera de
alegría y expectativas, las instalaciones de nuestro colegio se vistieron de
gala para la revelación oficial de los uniformes de la XXXV Promoción
de Bachilleres.
El evento destacó por
su profunda carga emocional, ya que fueron los propios padres y
representantes quienes participaron directamente en el acto de
entrega. Este gesto simbólico reforzó el vínculo entre la familia y la
institución, convirtiendo un simple cambio de indumentaria en un rito de paso
inolvidable.
La emoción fue
palpable en el rostro de cada estudiante al recibir de manos de sus seres
queridos el uniforme que los acredita como la próxima promoción a egresar.
Entre risas, aplausos y momentos de gran afectividad, la jornada transcurrió
como una verdadera celebración de perseverancia y metas alcanzadas,
marcando con éxito el inicio del camino hacia su graduación.




